Breve historia de los tornados en Chile

Fig. 1. Fragmento del Canto IX de La Araucana. Fuente: Bastías-Curivil.

Escrito por José Vicencio el 1 de juliio de 2024

Desde el siglo XVI hasta nuestros días, hemos identificado aproximadamente 90 tornados o trombas marinas en nuestro país. Algunos tornados han sido tan impactantes que han quedado para siempre descritos en importantes textos históricos. Por ejemplo, el tornado más antiguo del que tenemos registro ocurrió en 1544 en Carahue (Ex-Imperial), descrito como un «furioso remolino acompañado por una poderosa tormenta» en el Canto IX de La Araucana por Alonso de Ercilla y Zúñiga (Fig. 1). El tornado de Ex-Imperial no es solo el registro escrito más antiguo en Chile, si no que es uno de los tornados más antiguos a nivel mundial.

En 1633, otro tornado provocó gran destrucción en Carelmapu (Ovalle 2011). Los detalles descritos por el autor nos hace pensar de un posible EF2, es decir, intensidades de vientos de hasta ~217 km/h. Previo a la época del Reino de Chile, los tornados y trombas marinas han moldeado por miles de años la cultura y cosmovisión de los mapuches (Curivil 2020), quienes no poseían registros escritos pero si una rica mitología hablada asociada a estos fenómenos de la naturaleza.

Para entender de mejor manera los tornados en Chile, un grupo de investigadores de diferentes instituciones y universidades hemos estado trabajando en la recopilación de información reciente e histórica de los eventos tipo tornados en nuestro país. Es así como luego de varios años de trabajo, hemos consolidado una base de datos histórica robusta, en constante mejora y actualización. Sin embargo, para llegar a este punto, existieron muchos desafíos y barreras por superar.

«En Chile no hay tornados»

Ese era el consenso de la comunidad científica y meteorológica a nivel nacional hasta bien entrado el Siglo XXI. Los tornados se consideraban fenómenos imposibles de ocurrir en nuestro país, ya sea por el océano frío o la cordillera de Los Andes, entre otros factores. Esa visión cambió en dos momentos y velocidades diferentes.

Arauco lo cambia todo

El primer punto crucial de esta historia ocurrió en junio de 2007. La localidad de Arauco amaneció con graves daños después de una noche de terror: autos volcados, embarcaciones levantadas y desplazadas unos 80 metros, animales muertos y árboles caídos, entre otros efectos de lo que podría haber sido un «tornado» o «tromba». Aunque en ese momento no se sabía con certeza lo que había ocurrido, el comandante Alejandro de la Maza envió al observador meteorológico S1º Nicolás Palma a sobrevolar la zona afectada.

La información sugería que los daños eran mayores cerca de la costa y se desvanecían tierra adentro. Aunque no había confirmación visual, todo apuntaba a la presencia de vientos muy concentrados en un área pequeña y con una trayectoria más o menos recta, es decir, un tornado.

A partir de allí, el CF(R) Alejandro de la Maza inició la búsqueda de eventos similares a lo largo de la historia. Algunos tornados eran relativamente conocidos, como el de Concepción en 1934 o el de Valdivia en 1881. Otros habían sido olvidados. La búsqueda, principalmente a través de internet, resultó en una primera lista de trombas y tornados en Chile, que sumaba aproximadamente 20 eventos (SERVIMET, 2010, Fig. 2). Tomó años para que la comunidad científica reconociera que el número de tornados y trombas en Chile había sido ampliamente subestimado. ¿Por qué?

Fig. 2. Primera lista de tornados en Chile, creada por el Servicio Meteorológico de La Armada. Fuente: https://x.com/MetArmada_Valp/status/766441620996755456/photo/1

Una razón importante para el desconocimiento sobre estos fenómenos es que los tornados son difíciles de observar. Aunque en muchas zonas del centro-sur de Chile se habla de tornados, trombas y remolinos, los tornados tienen una vida fugaz (duran solo algunos minutos) y suelen estar asociados a condiciones meteorológicas muy adversas, como lluvias intensas, que dificultan su detección. Además, los tornados pueden tener diferentes formas y tamaños. El clásico embudo que se extiende desde una nube hasta el suelo es más bien una rareza. En Chile, los tornados suelen ser de relativa baja intensidad, lo que los hace fácilmente confundibles con otros fenómenos de viento fuerte.

Para complicar más las cosas, un tornado durante la noche es casi indetectable, salvo por los daños que pueda causar en la superficie. Es muy probable que muchos tornados hayan quedado solo en la memoria de las personas o escondidos en diarios locales de difícil acceso antes de la masificación de internet.

"No puedo pasar a verte
no puedo cielito no,
porque se ha llevado el puente,
un tornado que pasó,
porque se ha llevado el puente,
un tornado que pasó"
El Tornado (1970), canción de Hector Pavez

Un factor aún más relevante es el centralismo en la comunidad meteorológica. Nuestra relación histórica con los tornados se ve afectada por un hecho muy simple: la mayor parte del desarrollo de la meteorología en Chile ha ocurrido fuera de las zonas donde se producen tornados. Este centralismo ha dejado a las regiones entre Biobío y Los Lagos fuera del foco principal de investigación y monitoreo meteorológico.

En estas zonas, los habitantes tienen un conocimiento popular sobre los tornados, transmitido a través de historias o incluso canciones. Sin embargo, esta desconexión ha sido crucial para que solo en años recientes el tema de los tornados haya salido a la luz a nivel nacional. La falta de atención y recursos destinados a estas áreas ha contribuido a que los tornados hayan sido subestimados y poco estudiados durante mucho tiempo.

El enjambre de tornados en Chile Central

El segundo momento crucial, mucho más violento, ocurre a fines de Mayo de 2019 (Fig. 3), cuando dos poderosos tornados afectaron a las ciudades de Los Ángeles y Concepción, produciendo graves daños, matando a una persona e hiriendo a una decena más. Los videos y fotografías en tiempo real no dejaron duda alguna sobre una verdad que yacía escondida por siglos: Chile es un país de tornados, y algunos de ellos, pueden ser extremadamente violentos.

El tornado de Los Ángeles fue estimado en una intensidad EF2. Un galpón fue destruido por completo (Fig. 3c), árboles centenarios sacados de raíz y los techos de las casas severamente afectados. El tornado golpeó con fuerza el sector noreste de la ciudad y estuvo acompañado de una fuerte tormenta eléctrica, una nube pared y un embudo casi de película. Al día siguiente, otro tornado se dejó ver en la misma región. El tornado entró desde el océano Pacífico y fue inicialmente detectado por un piloto de avión comericial. En su trayectoria noroeste-sureste, impactó principalmente el puerto de Talcahuano dañando severamente algunas casas (Fig. 3d), para luego golpear a Concepción. Curiosamente, el tornado fue detectado por al menos 3 estaciones meteorológicas: en el puerto de Talcahuano en la estación de La Armada, la estación de INPE (que fue destruida por el tornado) y por las estaciones del aeropuerto Carriel Sur de la DMC.

Fig. 3. Embudo de los tornados de (a) Los Ángeles y (b) Talcahuano-Concepción. En (c) y (d) evidencia de daños. Fotos: (a) redes sociales, (b) observadores meteorologicos de Carriel Sur Ad., (c) y (d) Sr. Ricardo Abarca.

Cuando ya todo había acabado, nos vimos sorprendidos por otra noticia. Estos dos tornados no estuvieron solos. Fueron acompañados por al menos otros 5 tornados que afectaron diferentes localidades entre El Maule y La Araucanía en menos de 24 horas. Es así como registramos el primer enjambre (outbreak) de tornados de la historia reciente de Chile. Por supuesto, es probable que muchos otros enjambres hayan ocurrido en el pasado. Nuestro país no solo parece ser tierra fértil para trombas marinas y tornados esporádicas, sino que muchos de ellos pueden suceder en grupos bastante grandes, afectando a ciudades y pueblos por igual.

A partir de allí, decidimos recopilar información sobre los tornados en nuestro país, utilizando la lista creada por el SERVIMET, más a los registros actuales creados por la Dirección Meteorológica de Chile. Adicionalmente, este trabajo incluyó la búsqueda en bibliotecas de textos antiguos en búsqueda de los tornados perdidos de nuestra historia. Para tiempo más recientes, las redes sociales como twitter, facebook e instagram han sido valiosa fuente de información, ya que la mayor parte de los reportes se inician en estas plataformas. La base de datos consolidada la puedes encontrar aquí.

Chile: país de tornados

Fig. 4. Estadística de registros de tornados por año (a) y por mes (b). Las barra rosa y azul corresponde a tornados y trombas marinas confirmadas. La barra verde corresponde a funnel-cloud/nube embudo. Los reportes sin confirmar se presentan en barras grises.

Entre fines del siglo XIX y principios del XXI, los registros de tornados son más bien esporádicos y sólo hemos podido constatar unos 16 eventos en un periodo de casi 150 años. El trabajo ha sido llevado adelante principalmente por Bastias-Curivil (2024) en combinación con otras fuentes de información. A pesar del reducido número, en este primer periodo de tiempo se observaron algunos de los tornados más poderosos. Ese es el caso de un tornado de intensidad EF2 afectó a la ciudad de Validiva en 1881, produciendo graves daños a muchos edificios, como la casa y cervecería de Carlos Anwandter, un destacado valdiviano del siglo XIX (CR2, 2023). De particular interés ha sido el tornado que afectó a la ciudad de Santiago en 1893 y que fue redescubierto recientemente por investigadores del CR2 estudiando un artículo francés en una revista científica chilena (CR2, 2023). Sospechamos que muchos otros tornados están perdidos en los registros escritos de siglos anteriores esperando a ser redescubiertos.

Desde 2010, hemos observado al menos un tornado cada año, con un aumento notable entre 2017 y 2023 en comparación con cualquier otro periodo histórico (Fig. 4a). Creemos que esta tendencia no es del todo natural y que está influenciada por el incremento en el monitoreo y reporte de eventos meteorológicos extremos en la última década. Esto se debe al mayor acceso a internet en zonas rurales y urbanas, y al uso de redes sociales, entre otros factores. Sin embargo, podemos afirmar que la base de datos entre 2019 y 2023 es bastante sólida. En este periodo de 5 años, se han registrado 42 tornados (58% del total), lo que equivale a un promedio de aproximadamente 8 tornados por año. No obstante, hay una gran variabilidad de un año a otro. El número máximo de reportes se alcanzó en 2019 y 2020, con 12 tornados cada año, y el mínimo fue en 2022, con solo 2 tornados (Fig. 4a).

Según la información disponible, los tornados pueden ocurrir en casi cualquier época del año. Sin embargo, son más comunes a finales del otoño y principios del invierno (Fig. 3b). Los meses de mayo y junio concentran casi el 50% de los registros, lo que sugiere que estos tornados son de temporada fría, similares a los de otras partes del mundo pero diferentes a los de Estados Unidos. En verano, la frecuencia de tornados es mucho menor. No hay registros de tornados en diciembre ni en enero, y todos los reportes se concentran en febrero (Fig. 4b).

Fig. 5. Trayectorias superpuestas de los tornados de 2019 y 1934 cruzando sobre el centro de Concepción.

Los tornados de 2019 en Concepción y Talcahuano mencionados anteriormente estuvieron acompañados de otros 5 tornados en menos de 24 horas, afectando entre El Maule y La Araucanía (Vicencio et al. 2021). No se encuentra ningún otro brote de características similares en la base de datos antes de 2019, aunque se han registrado tornados fuertes individuales en el pasado. Por ejemplo, el tornado más mortífero en Chile afectó a Concepción en 1934, matando a 27 personas e hiriendo a 599, alcanzando una intensidad estimada EF3. Sorprendentemente, este tornado siguió una trayectoria que se cruza con el tornado de 2019 (Fig. 5). Se trata del tornado más intenso reportado hasta el momento en nuestro país, calificado como EF3 (vientos de hasta 266 km/h) y produciendo daños estimados en 1 millón de dólares de la época, o cerca de 20 millones de dólares actuales (~20 mil millones de pesos).

La evidencia sugiere que los tornados en Chile pueden ocurrir prácticamente en cualquier parte desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Los Lagos (Fig. 6a). El tornado más septentrional ocurrió en 2023 en los sectores altos de Vicuña y el tornado más austral se registró en el sector de Chamiza, cerca de Chaitén. Este último, sin embargo, sigue siendo un reporte sin confirmar ya que no poseemos una fecha exacta de su ocurrencia, lo que demuestra en parte los desafíos de esta investigación. Sin embargo, parecen haber algunos puntos calientes y con mayo preponderancia a la ocurrencia de tornados. Estas zonas corresponden principalmente a las cercanías de Concepción y la depresión central entre 34-36ºS (regiones de Ñuble a La Araucanía), así como también en la región de Los Lagos (Fig. 6a). Aún no tenemos una explicación clara para explicar estos máximos locales.

En cuanto a los tornados más intensos, estos se han observado principalmente entre Ñuble y Biobío (Fig. 6b). Los únicos dos EF3 se han registrado allí, afectando Concepción en 1934 y San Carlos en 1981. Este último causó 3 muertos y 323 heridos. La ciudad fue azotada nuevamente en 2013 por un tornado EF2, reportándose 2 lesionados. Tanto en La Araucanía como en Los Ríos, hay al menos dos tornados alcanzando también la categoría EF2 (Fig. 6b). Otra área de mayor frecuencia de tornados se observa en la región de Los Lagos (40 a 42ºS). Las zonas de mayores reportes se encuentran alrededor del lago Llanquihue, cerca de Puerto Montt, y en la punta norte de la Isla Grande de Chiloé, cerca de Ancud. Los tornados han golpeado esta pequeña ciudad 4 veces en junio de 2023, junio de 2021, abril de 2011 y abril de 1928, convirtiéndola en una especie de epicentro de tornados.

A partir del pequeño grupo de tornados con daños importantes en la base de datos, parece que estos tornados violentos se observan principalmente entre mediados de mayo y mediados de junio. Se requiere más investigación para confirmar esta estacionalidad, pero parece coincidir con el período de mayor frecuencia del número total de tornados.

Fig. 6. Mapas de localización de los tornados entre 1633 y 2023. En (a), el tipo de fenómeno registrado: UNC = unconfirmed/ no confirmado, FNC = funnel cloud/ nube embudo, TRM = waterspout/ tromba marina y TOR = tornado. En (b y c), se indica en colores la intensidad en la escala de Fujita mejorada (EF), incluyendo la categoría U = undefined/sin daños reportados.

Un primer paso en el que queremos contribuir es el registro y reporte detallado de estos fenómenos a través de la base de datos. En este sitio web, además, incorporamos informes de las principales condiciones asociadas a los tornados, desde la trayectoria y los daños, hasta la escala sinóptica y de gran escala.

Puedes acceder a la base de datos oficial aquí:

Bastías-Curivil, Cristian; Rondanelli, Roberto; Vicencio, Jose; Matus, Felipe; Caballero, Victoria; Munoz, Francisca; Barraza, José; Campos, Diego; Valenzuela, Raúl; de la Maza, Alejandro (2024). Tornadoes and Waterspouts in Chile / Tornados y Trombas en Chile. figshare. Dataset. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.25119566.v3

Agradecimientos a Capitán de Fragata (en Retiro) Don Alejandro de la Maza por su invaluable ayuda al escribir este texto.

Tornados en Chile

Mi nombre es José Vicencio. Soy meteorólogo, doctor en Meteorología por la Universidad de Colonia, en Alemania, y trabajé en la Dirección Meteorológica de Chile. Junto a un grupo multidisciplinario de investigadores, reunimos, verificamos y clasificamos los tornados y trombas marinas registrados en Chile desde 1554 y publicamos aquí el resultado con sus fuentes a la vista. Queremos que este catálogo sirva tanto a quien investiga o decide como a quien vio pasar uno y quiere entender qué fue.

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